Ha llovido mucho desde aquel 2004 en el que empezaba a dar mis primeros pasos en GNU/Linux, ha llovido mucho y sigo con el mismo estilo de mis comienzos, posts sencillos para tareas sencillas. No busco, ni quiero más, porque no me hace falta.

En todo este tiempo he tenido mis aciertos y mis errores, como todos, he pasado buenos y malos momentos, como todos, pero esta aventura no la cambio por nada.

En el mundillo GNU/Linux he conocido mucha gente, como todos, y me he ganado muchas amistades, como todos. También me he ganado algunas enemistades, como todos, algunas veces por malos entendidos, porque se me ha malinterpretado, y todos tenemos nuestro orgullo. Parte de eso es culpa mía por, a veces, explicarme tan mal y decir cosas sin darme cuenta.

En todo este tiempo también me he ganado mi pequeñito rebaño te trolls, como todos, que me persiguen por donde quiera que me muevo. Blogs, Redes Sociales, Youtube, etc… Todos los que estamos expuestos de manera pública podemos sufrirlo, que sea en silencio o no ya depende de cada uno.

Once años hablando de GNU/Linux, en este 2016 serán doce y yo me pregunto. ¿Que me llevo, que tengo, y que me queda por hacer?

Me llevo todo lo que me ha pasado durante estos 11 años que ando publicando sobre el sistema del pingüino, me llevo tanto lo bueno como lo malo, mis errores igualmente; porque de ellos se aprende, de igual manera me llevo toda la gente que he conocido.

Tengo prácticamente lo mismo que cuando empecé, un blog y varios perfiles en redes sociales dedicadas al mundillo GNU/Linux. Tengo un círculo de amistades bastante extenso, gente que te puede ayudar y a la que puedes ayudar y pasar buenos ratos. Tengo la frente más ancha y algunas canas.

¿Qué me queda por hacer, qué está por venir? Esto es lo más difícil de responder.

Seguiré hablando de GNU/Linux mientras tenga este sistema, y lo seguiré haciendo porque me gusta publicar en el blog, pero no es menos cierto que cada vez tengo menos ganas; no de usar GNU/Linux, sino de publicar sobre él. Estaría más tranquilo usándolo en privado y hablando de otras cosas. Publiques lo que publiques siempre habrá alguien al que no le gustes y se abra 3 o 4 nicks distintos en tu blog para ir jodiendo cuando se aburra.

GNU/Linux está en constante evolución y es imposible quedarte sin temas de los que hablar, otra cosa es que veas que de los temas que te gusta hablar no se les pueda sacar más “chicha” y corras el riesgo de repetirte, pues esos posts serán más o menos siempre lo mismo cambiando el número de versión.

Cierto es que no estoy pasando mis mejores momentos y “el ánimo no lo tengo en modo rolling release”, quizás eso me ha impulsado a escribir este post. Pero también no es menos cierto que estoy viendo a otros compañeros a los que se les está metiendo “tralla” de manera injusta solo por hacer su trabajo y por hacerlo público.

En el mundillo GNU/Linux hay mucho “tuxlibán”, algo de lo que yo siempre me he apartado.

Pero bueno, como he dicho antes, todos los que tenemos un perfil público en Internet y nos da por contar cosas estamos expuestos a todo esto, pero hay veces, coño, que te preguntas si merece la pena seguir.

Esto es solo un pensamiento, una reflexión mientras me tomo el café antes de retirarme a descansar.

Ni me marcho ni me quedo. Tan solo puedo asegurar que “yo seguiré siendo yo” en una constante evolución de mi mismo para intentar mejorar… y seguiré por aquí mientas tenga algo que contar y ganas de contarlo.

Que la fuerza os acompañe 😉