Años llevo buscando mi arca perdida, mi santo grial, y sin embargo, siempre lo he tenido delante.

Te puedes obligar a usar lo que no te gusta, o bien por ir con las modas o por forzarte a ti mísmo para ver si entra sin vaselina, pero lo único que haces es engañarte y hacer el gilipollas.

Si, volví a poner KaOS, hace unos días, con Plasma 5. No, no es KaOS, es Plasma 5, no es lo mío ni KDE en general nunca lo fue, y mira que lo he usado años.

He sustituido a KaOS Plasma 5 por LMDE 2 Betsy con Cinnamon, pero eso, es otra historia que anda pendiente de ser publicada. No desvelemos más secretos…pssssss.

Lo he dicho siempre a los 4 vientos, en voz alta, a la chita callando. Soy Gnomero hasta la muerte, amo a Gnome y por efecto expansión a cualquier escritorio en GTK. KDE, eres grande, pero no eres para mi, nunca lo fuiste. Me siento raro a tu lado, no me ubico ni se me empina contigo.

A pesar de que el actual Gnome 3.18 aún tiene algunas carencias, a pesar de que hubo algunas versiones, recien lanzado Gnome 3, en que lo odié hasta maldecirlo, a pesar de todo eso, sigo amando a Gnome, y cada día más.

Hoy tenía planeada una entrada muy bonita para mi Salmorejo, pero por falta de tiempo no ha podido ser, se me quedó en los cimientos. Es por eso que os dejo mi actual Gnome 3.18 en Antergos (quité Apricity OS) y además, y si me permitís, os dejo el siguiente consejo.

Usad la distro y el entorno que os llene, que os sirva, sea cual sea, y no hagáis caso a medios-días habiendo días enteros 😉

Gnome Love Antergos Rocks 🙂