Y te levantas todos los días mucho antes de que salga el sol, cuando las calles apenas si están montadas, aún falta atornillarlas y bajar el oscuro telón de la noche.

Y miras hacia arriba pero tus ojos siguen secos, ya no recuerdas la última vez que lloraste, ya no recuerdas la última vez que sentiste.

El tiempo pasa, entre otras cosas porque es imposible detenerlo, por mucho que lo intentemos. Miles de veces lo he intentado sin éxito y hasta me sangran las manos de agarrarlo con tantas fuerzas.

Aunque me niegue a creerlo ya nada es lo que era, ni yo ni vosotros somos los mismos aunque yo siga de pie esperando en el mismo sitio de siempre, esperando algo que se que nunca llegará, pero ahí sigo, impasible, entristecido.

No me preguntes quien soy porque ya me he perdido, no me esperes donde siempre porque ya no iré, no esperes más de mi porque nada tengo.

No intentes encontrarme porque es algo imposible, sería como buscar lágrimas en el océano.